¿Es sostenible tu Salón?

Sigue estos sencillos pasos para reducir el impacto negativo de tu negocio sobre el medio ambiente. Recuerda, ¡es fácil ser ecológico!

 

Recicla lo que uses

La mayoría de ciudades o países cuentan con programas de reciclaje, tanto del papel como del aluminio, plástico o vidrio. Puede ser que necesites comunicarte con los organismos públicos de tu localidad para saber cómo hacerlo. Además, los aparatos electrónicos y los residuos generados en las oficinas también pueden reciclarse.

 

Reduce lo que usas:

  • Siempre que sea posible, evita imprimir en papel, a no ser que sea absolutamente necesario
  • Intenta que, en la medida de lo posible, la mayoría de tus comunicaciones sean digitales o electrónicas
  • Desconecta los equipos cuando no los uses
  • Sustituye las bombillas convencionales por bombillas de bajo consumo

Usa productos verdes:

  • Si tienes que imprimir, hazlo con papel reciclado
  • Utiliza vasos y cubiertos biodegradables
  • Emplea productos limpiadores ecológicos

Fomenta el uso de nuevos medios de transporte para ir al trabajo:

Tanto si vas en bici como si compartes coche o gestionas ciertos aspectos del trabajo desde casa, anima a tus empleados a ahorrar tanta energía y dinero como puedan al ir y volver del trabajo.

 

Pásate a la energía verde:

Hay una serie de proveedores de energía alternativa en el mercado cuyos precios no varían demasiado de los de las empresas energéticas de combustibles fósiles y vale la pena tenerlos en cuenta.

 

Construye en verde:

Si tu negocio posee un volumen suficiente como para tener o crear tu propio salón, puedes influir positivamente en el medio ambiente, tu comunidad local y tus propios gastos de explotación haciendo que tus instalaciones sean más ecológicas o construyéndolas desde cero con materiales sostenibles.

 

Responsabilidad del mercado:

El marketing ‘verde’ incluye un sinfín de temas, desde la reducción de la huella y el fomento de la comunicación online hasta la colaboración con los editores para reducir el uso de carbón. También se puede trabajar con alguna empresa que esté especializada en este campo.

 

Aquí te sugerimos algunas preguntas cortas que te puedes hacer para empezar:

  • ¿Cuál es mi impacto medioambiental?
  • ¿Qué consumos puedo reducir?
  • ¿De qué puedo reducir el uso y qué opciones existen que sean más ecológicas/asequibles?
  • ¿Qué puedo reutilizar o arreglar antes de tirarlo?
  • ¿Qué puedo reciclar?
  • ¿Tengo algún cliente, empleado o socio que pueda respaldar a mi empresa/compartir el coste de estas iniciativas verdes?
  • ¿Existe alguna organización gubernamental sin ánimo de lucro que pueda dar soporte a mi iniciativa verde, bien a través de productos, servicios o incentivos fiscales?